Desaparecidos
de la escena por casi cuatro años, la banda del carismático
Rivers Cuomo volvió en el momento exacto para retomar con clase
el sitial que ostentaran luego de haber vendido más de tres
millones de copias de su álbum debut y tras haber impuesto un
estilo tan unico y refrescante, que con esto de los ciclos,
vuelve a ser impactante para el medio. Con 'Hash Pipe', el primer
single de su "Green Album", demuestran que a pesar de
haber superado la barrera de los 30 todavía el niño interno es
el que predomina en sus acciones y que su forma de enfrentar la
música dista mucho de ser una fórmula específica y de moda, al
contrario, es lo que sale de la mezcla de una fuerte influencia
sesentera, la afición por jugar "Calabozos y Dragones"
y de asumir de una vez por todas que su genialidad los ha
convertido en verdaderas estrellas..., al menos así lo
identifican Cuomo y el resto de la banda.
Qué crisis de los 30 ni que nada, Weezer es la perfecta muestra
de la inteligencia aplicada al show-bussines. Por algunos
considerado un genio, Rivers Cuomo (guitarra y voz) se dio maña
para encantar a todo el mundo con su álbum debut de 1994,
instalar tres singles en la conciencia colectiva de la banda
sonora de los 90, generar controversia y "adicción"
con unos videos inteligentísimos, además de terminar sus
estudios en la prestigiosa Universidad de Harvard, donde se
graduaba mientras el álbum se convertía en multi-platino. ¿Les
parece poco? Luego de eso cualquiera se bloquea, por lo que no es
extraño que su segundo álbum, "Pinkerton", no haya
sido la continuación de la alegre mística del anterior, sino
una revisión más personal e intimista de las emociones del
cerebro de la banda. Obviamente el disco no fue un éxito ni en
criticas ni en ventas, siendo considerado por Rolling Stone como
el segundo peor disco del año '96 y alcanzando a vender tan
sólo unas 500 mil copias, nada comparado con el anterior.
Para Rivers Cuomo, esta situación le desordenó los planes, por
lo que fue necesario parar por un tiempo y dedicarse a otras
cosas. Él mismo lo explica: "Después de sacar nuestro
primer disco, parecía que muchos de los fans estaban realmente
interesados en mí, así que me dieron el empuje para exponerme
todavía más, y eso hice en el segundo disco, pero todos lo
odiaron. Fue muy embarazoso". Y es cierto, la verdad que la
intimidad de "Pinkerton" descolocó a muchos de sus
fans, que preferían la alegría desenfadada y divertida de
canciones como 'Buddy Holly' y 'Say It Ain't So'.
EL REGRESO TRUNFAL DE LA W
Llegando al año
2000 las cosas al interior de Weezer ya estaban más ordenadas.
Matt Sharp se había retirado de la banda, siendo reemplazado por
el bajista Mikey Welsh, y Rivers Cuomo ya había sellado las
heridas que le dejaron las críticas a su exposición personal en
"Pinkerton". La vibra había vuelto y las ganas de
seguir jugando a ser estrellas de rock tenían sentido
nuevamente. Probando fuerzas en el Warped Tour del 2000 se dieron
cuenta que la gente no los había olvidado y que estaban
pendientes de lo que podía ser su regreso discográfico, así
que no quedaba más que elegir a un buen productor -en este caso
al excelentísimo Ric Ocasek- y plasmar la frescura de los nuevos
sonidos. El resultado fue más que satisfactorio, ya que son 10
temas bien completos, com mucho de la vibra oldie playera y con
la originalidad propia de una banda que nunca se fijó en estilos
y se armó una historia a base de sus propias influencias.
Sin embargo ls quejas no venían -esta vez- por el lado ni de la
música ni por las letras, sino más bien por la duración del
disco. Después de cinco años sin editar nada, muchos esperaban
que el nuevo álbum de Weezer trajera el material que la banda
había madurado -entre descansos y otros proyectos- durante todo
ese tiempo, sin embargo "The Green Album" sólo trae
diez canciones y un total de 28 minutos de música. Obviamente
las críticas se las pasaron por el ombligo y lo tomaron a la
chacota: "¿Qué hay de malo con 28 minutos?"
-respondía Pat Wilson-. "La gente, por lo general, es mal
agradecida. ¿Qué tiene?, el "Van Halen II" dura como
27 minutos". -Para Mikey Welsh todo tenía sentido: "Si
hacen las operaciones matemáticas correctas todo calza perfecto.
5 años, 28 minutos... es perfecto, 10 canciones". - Y, por
último, Rivers Cuomo dio la solución perfecta, aunque se estaba
riendo: "Vayan a Napster. Grabamos otras 9 canciones aparte
de las 10 que van en el disco. Vayan y bájenlas, son gratis.
Paren de quejarse".
Eso es, paren de quejarse porque "The Green Album"
alcanza para volver a encantarse con Weezer, la banda
californiana más extraña y desconcertante del último tiempo.
Tal vez su imagen de "cerebritos que no matan ni una
mosca" oculte la verdadera locura que se aloja en sus mentes
insanas, pero es algo que es difícil de descubrir, sobre todo
porque esconden entre fintas y bromas su verdadera personalidad.
Ya sólo con Rivers Cuomo tenemos para hacer un estudio
científico: un tipo bajo, con cara de niño bueno, egresado de
Harvard y que le gusta bromear sobre las drogas y sobre las
tácticas para conseguir chicas. Todo parece sano, pero ¿quién
sabe?. A saber: "Muchos pueden creer que cuando te haces
famoso es más fácil conseguir chicas -explica el vocalista-,
pero no, estás exactamente en la misma posición en que estabas
antes. Si no podías hablarle a las chicas antes, tampoco podrás
hacerlo después de convertirte en una estrella de rock. Incluso
es más doloroso porque piensas "Si no puedo conseguir
chicas ahora, soy una causa perdida".
¿Qué importa si son genios o freaks? Se nota que están
contentos con el resultado del "Green Album", tanto
así que ya se fueron a un estudio en Washington D.C. y grabaron
un demo de 10 horas de duración. Ante eso, obviamente surgieron
las preguntas que de nuevo se tomaron a la broma. "El disco
nuevo será de 10 horas de duración para complacer a todos los
que se están quejando (risas). No, de verdad, las nuevas
canciones están buenísimas, suenan más rockeras. Lo que pasa
es que los temas del "Green Album" las venimos
trabajando por más de un año, así que ya teníamos la
necesidad de ver como estaban las nuevas".
Por lo que adelantan, el futuro de la banda está lejos de la
desaparición espontánea. Muchas giras, renovada potencia y la
conciencia absoluta del lugar que les corresponde en el medio,
son las claras evidencias que muestran a un Weezer con las pilas
cargadas a mil. Si a eso le sumamos algunos alucinógenos...
podemos esperar cualquier cosa.
Keko Peralta C.